La investigación comenzó después de que un hombre denunciara que le habían disparado mientras tomaba café en un bar. Los proyectiles dañaron su vehículo, pero no alcanzaron a la víctima, y los agentes investigan también las expresiones de odio que se habrían producido durante el ataque.
La operación incluyó tres registros domiciliarios y permitió intervenir marihuana, hachís, una balanza, dinero, chalecos antibalas y una catana. Posteriormente, los agentes localizaron un arma de fuego y dos cargadores ocultos en un vehículo.
Los detenidos han quedado a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de Alicante por los presuntos delitos que se les atribuyen.
Información contrastada con El Periódico.
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